Soneto a Robledillo
Soneto a un pueblecillo
llamado Robledillo,
nombre apropiado para
apellidarse Jara.
Sus habitantes, todos,
sufriendo un mismo apodo,
llamados son gorretas
con razón o sin ella.
Así dice el soneto,
sin mala intención hecho:
No ha de ser nunca visto Robledillo
con ojos de quien mira algo importante,
que, por más que nos guste verlo grande,
no dejará de ser un pueblecillo.
Mas, esa condición de ser sencillo
que le da el faltarle algo relevante,
parece poca cosa y es bastante
para sentir por él mucho cariño.
Cariño que hoy le traen los que se fueron,
y no menos le dan los que quedaron,
y otros nuevos vecinos que a él vinieron.
Todos ellos, más los que se ausentaron
del pueblo, sin remedio, y no volvieron,
tanto como pudieron lo agrandaron.
A pesar de lo cual, sigue pequeño;
porque no pueden dar peras los olmos,
ni los sueños ser nada más que sueños.
(Benjamín Moreno)
llamado Robledillo,
nombre apropiado para
apellidarse Jara.
Sus habitantes, todos,
sufriendo un mismo apodo,
llamados son gorretas
con razón o sin ella.
Así dice el soneto,
sin mala intención hecho:
No ha de ser nunca visto Robledillo
con ojos de quien mira algo importante,
que, por más que nos guste verlo grande,
no dejará de ser un pueblecillo.
Mas, esa condición de ser sencillo
que le da el faltarle algo relevante,
parece poca cosa y es bastante
para sentir por él mucho cariño.
Cariño que hoy le traen los que se fueron,
y no menos le dan los que quedaron,
y otros nuevos vecinos que a él vinieron.
Todos ellos, más los que se ausentaron
del pueblo, sin remedio, y no volvieron,
tanto como pudieron lo agrandaron.
A pesar de lo cual, sigue pequeño;
porque no pueden dar peras los olmos,
ni los sueños ser nada más que sueños.
(Benjamín Moreno)
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